Dejar de controlar y hacer

Hace ya bastantes días que no publico. De hecho, tenía dos posts listos, pero me salieron tan largos y farragosos que algo me impulsó a no darle al botoncito. Me dije, suena grandilocuente, pretencioso.

Y no, yo no quiero eso. Al fin y al cabo tan sólo estoy dando cuenta de cómo estoy llevando las cosas. Es una visión muy personal, que igual sirve a otros, igual no. A mí me sirve para aclarar ideas. Y veo que pasarme en detalles añade paja al mensaje.

En los posts anteriores básicamente quería dar cuenta de un momento “ajá” que he tenido. Un día iba a hacer deporte y me di cuenta de que lo odiaba a muerte. El sitio era horrible, las máquinas se me antojaban artilugios diseñados para sufrir. Tuve un momento flashback en que de repente tenía 10 años y me pasaba el día en la calle, bien saltando a la comba, jugando al elástico, al volley, salir con los patines, jugar al 1-2-3, ir con la bici y simular que cada plaza y rincón eran otros países y una infinidad de juegos más. ¡¡¡Cómo echo de menos jugar!!!

Mi cuerpo últimamente me está hablando. Me dice que le dé comida sana (cosa rara, antes me pedía lo contrario), que me vaya a dormir a horas normales. Y además, me pide movimiento. A gritos. Pero el pobre se lleva un chasco cada vez que lo meto entre cuatro paredes sin ventanas y con máquinas horrorosas. O en una piscina con ese olor a cloro tan característico.

Y me he dado cuenta de que todo lo que hago lo hago “para”. Para perder peso, para estar fuerte, para estar saludable, para sacar buenas notas, para tener un buen CV, para subir mi nivel del idioma tal, para resultar atractiva, simpática, trabajadora, etc, etc, etc. Me di cuenta que no hacía nada por el puro placer de hacerlo. Por diversión. Todo lo hago para conseguir algo a cambio.

Y eso a pesar de que todo lo que hago “para” me encanta. Me encanta hacer deporte, me encanta estudiar, me encanta aprender cosas nuevas, me encanta sentirme saludable, me encanta viajar, quedar con amigos, conocer gente de otros países y practicar mis aptitudes lingüisticas.

Pero me he dado cuenta de que mi “coping strategy” es hacer, hacer, hacer, achieve, achieve, achieve. De ahí los plannings, las listas, los objetivos. Incluso socializar entra en mi lista de objetivos. He llegado a tal absurdo que ni yo me lo creo.

Deshacer esto es uno de mis siguientes retos. Alcanzado un nivel básico de bienestar (dormir y descansar adecuadamente, dar un paseo cada día, y parar unos minutos para estar en el presente han hecho milagros), ahora toca ir a por algo más complicado. Porque es sutil. Porque igual hay cosas que siento que tengo que hacer, otras que estaría bien que hiciera y la maoría que me gusta hacer. Pero dejar de hacerlo de esta forma obsesiva. Parar, y decir, pues no, no lo termino. Y no pasa nada. Y no soy peor por no hacerlo. Y no se va a parar el mundo si yo dejo de llevarlo a cuestas. Ir contra algo que me sale natural. Hacer las cosas porque me gusta hacerlas y no porque tengo que hacerlas. Confiar en que aunque deje de hacer, sivo mereciendo tener una vida digna, merezco que me quieran, puedo tener un cuerpo saludable, un trabajo, etc. Porque mis cualidades están en mí, no en lo que hago.

Ahora, por tanto, me toca estar atenta sobre lo que me dice el cuerpo. Si le gusta o no le gusta:

1. Si no le gusta, pero es necesario o yo creo que me va a reportar beneficios, limitarlo y encontrar maneras más disfrutables de hacer eso.Y si lo odio a muerte y me resulta insoportable, entonces tendré que tomar una decisión. De dejarlo ir, de que puedo dejar lo que yo creo que me aporta y confiar en que encontaré otra manera de obtener eso, o simplemente que puedo vivir sin eso.

2. Si le gusta, ahí es más fácil, pero igual, tendré que limitar el tiempo y dejar huecos en blanco. Para no hacer NADA, y mucho menos cosas urgentes que tienen que ser hechas para antes de ayer.  Y ver qué surge de ahí. Qué hago con el aburrimiento. Y con la ansiedad de no tachar cosas de la lista, de sentir que pierdo el tiempo.  Creo que como experimento puede estar curioso.

En definitiva, lo que pretendo es escuchar lo que me dice el cuerpo y actuar en consecuencia. Y por otro lado, también delimitar los tiempos de trabajo y ocio. Salvo excpeciones muy excpecionales, el tiempo de trabajo será limitado y no negociable. Desconectar el cerebro y pasar a modo lúdico.

En el caso del deporte, encontar maneras más divertidas de moverme. Estar en la naturaleza, variedad de actividades.

Me doy cuenta de que está en mi naturaleza el interesame por cosas diferentes. Esto parece que hoy en día es el diablo. Quien mucho abarca, poco aprieta. Odio a muerte esta frase. Yo parece que siempre he abarcado mucho, y he apretado también mucho. Igual el ritmo era lo que fallaba, no el abarcar mucho o poco. Te tienes que especializar en algo porque sino no sabes mucho de nada. Etc. Yo no sé si voy a saber poco o mucho de algo, si el hacer mucho de muchas cosas diferentes me va a hacer mediocre en todas (la experiencia me dice que no, creo que a tengo una de mis aptitudes) pero lo que sí sé es que no hacerlo me mata la creatividad, las ganas de vivir, mis ansias por lo nuevo. Y todo se convierte en una sucesión horrible de “tengo que” “para”.

Así que creo que justamente ese picotear me va a ir genial, al menos en ciertos ámbitos en los que no importa tanto que pierda el foco, porque me mantendrá interesada, y evitará este círculo vicioso del hacer más, que en mi caso, llegado a un punto, entro en un bucle de perfección y autoexigencia en el que no puedo parar. Nunca es suficiente, siempre se puede hacer más y mejor.

Pues basta. Con la excelencia me vale. La perfección para los dioses. La perfección es aburrida además de neurótica.

Yo paso.

Prefiero jugar y probar la mayor parte de cosas que nos ofrece este mundo. Eso es lo que me llevaré tras el paso por el mundo y no quiero renunciar a ello. Ni de coña.

El precio a pagar, veremos cuál va a ser. Pero creo que una vida variada, rica, interesante y estimulante a varios niveles bien se merece un precio elevado que pagar. Porque se lo vale.

Anuncios

Los comentarios son amor, así que, ¡Ama!... :-) ¡Gracias!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s