Sacando la artillería pesada

Hoy vengo con una entrada cortita, después de mi espumarrajo de entrada anterior (más sobre eso cuando toque).

Veréis, empecé este blog para hacer un seguimiento de la mejora de mi salud y bienestar general. Y es que durante los últimos años, he hecho cosas que deberían haber mejorado mi estado: terminar un trabajo agotador, descansar, comer bien, pensar “en positivo” (ya hablaré algún día de estos qué pienso de la actitud lobotomizadora de la psicología positiva).

Pero en lugar de ir a mejor, los síntomas físicos de agotamiento cada vez han sido más evidentes. No entendía nada. ¿Cómo puede ser? ¡Si cada vez hago menos, pero me canso más!

He leído una cantidad ingente de información y he dedicado parte de mi colchón financiero a dedicarme casi en exclusiva a ello.

¡Ejem! Me estoy empezando a plantear si esto funciona…

 

Mientras el resto de gente avanzaba en el caminito de su vida, y conseguían grandes gestas, yo me he quedado en la cuneta, me he puesto la bata, he sacado pinzas,  y me he puesto a analizar. Lo he llevado en silencio y me he tenido que tragar muchos comentarios condescendientes o indirectamente críticos, en plan, qué haces con tu vida, so parásito, te creía inteligente y curranta. Lo peor, sin duda, han sido mis propias críticas.

 

Pero algo me decía que tenía que hacerlo. Que si me montaba de nuevo en la rueda del hamster, acabaría donde antes. He dado muchos tumbos. Médicos, psicólogos, libros, DIY. Pero las piezas seguían sin encajar. Igual eran muchas y todavía no tenía una idea clara de qué imagen buscaba para armar el puzzle. Eso lo complicaba más. Y para qué engañarnos, en la era del desarrollo personal, la cantidad de paja presentada de forma sensacionalista no ayuda. Habían piezas que ni siquiera pertenecían al rompecabezas.

El escribir en este blog, entre otras cosas, me está permitiendo estar mucho más alerta de lo normal. Estoy como un sabueso rastreador. O como un científico, observando a sus bichos bajo el microscopio y anotando todo. Cansa mucho, no os lo voy a negar.

Y…¡Otra dioptría y neurona al traste! ¿Acabará esto alguna vez?

 

El otro día, me tuve que sentar con mi equipo de evaluación (yo y yo misma) para ver por qué había fallado estrepitosamente el último paquete de medidas, tomadas hace poco más de un mes. Dado el éxito del primer paquete, me sorprendió. Empecé a buscar causas del por qué las medidas anteriores habían funcionado y éstas no. Qué había hecho mal. Me di cuenta de que no había elegido el orden adecuado.

Me percaté de que la vez anterior elegí hábitos que a su vez cambiaron otros hábitos. Un dos por uno. Con tan sólo poner consciencia, cambiar fue fácil. En cambio esta última vez, ni siquiera pude con uno y, de premio, además, se llevó al traste todo el trabajo conseguido anteriormente.

Tengo la firme convicción de que lo que es bueno para el cuerpo, es fácil de implementar. Él sabe bien lo que quiere.

Y me he dado cuenta de que esta vez he elegido fichas demasiado grandes, tan grandes, que no las he podido mover. Porque esto de cambiar hábitos, es como las fichas de dominó puestas verticalmente una detrás de otra. Si tiras una, caen las demás. Una vez se ha puesto en movimiento, incluso las piezas más grandes y difíciles van a caer. Sólo tienes que saber elegir qué puedes atacar primero.

 Ya llegaré, ya, "one step at a time"
Ya llegaré, ya, “one step at a time”

 

Y como soy una picada de la vida,  maldije en arameo y decidí sacar la artillería pesada. ¡Ya está bien, copón! Que una cosa es cultivar la despreocupación y otra es ir malgastando tiempo y recursos. Organizationwoman se puso al mando.

Analicé y redacté  de nuevo la lista de los hábitos que por experiencia y observación creo que tendría que cambiar para dar un salto cualitativo.  Los agrupé de nuevo e intenté sacar patrones. Finalmente me hice un pequeño esquema, que a lo largo de los días ha ido evolucionando y simplificando. Menos es más. Mi mantra.

Así que, aunque  es un trabajo en progreso, os presento el último esquema que me he hecho, modificado y customizado para ser presentado en bonito. Además, he encontrado un símil que no podía venir más a cuento.

Y es que en la naturaleza, la forma de funcionar es bastante parecida  independientemente de la especie. Porque lo que funciona, funciona y eso se conserva a lo largo de la evolución. ¡Diles tontos a los bichos! Cogen lo que funciona y lo mejoran. El tener un buen conocimiento de los modelos más simples me está siendo de inestimable ayuda para resolver este galimatías.

 

Así que, para concluir, me he comprometido mano en pecho y mirada al cielo, a usar todo lo que esté a mi alcance  para a entender el sistema, mi sistema y así poder cambiar con algo de fundamento y racionalidad y no con la sensación de que estoy usando un remedio esotérico de una tribu zulú.

Porque si a mí me dicen que el mindfulness es bueno, me lo puedo creer o no, pero si sé por qué es bueno, y tengo pruebas de ello, tengo más probabilidades de darle una oportunidad (aunque a veces eso no será posible y tendré que creer). Ídem con consejos de nutrición, de descanso, etc. Ir al detalle, para evitar qué pase en el futuro, pero a la vez mantener la visión global, que es sin duda, la que me ha llevado hasta el punto en el que estoy.

Y es que, en los últimos días, por fin, se me ha aparecido la imagen clara del puzzle en mi mente. Y ahora todas esas piezas, que he ido poniendo sobre la mesa y mirando minuciosamente, están encajando a un ritmo vertiginoso. Incluso las más difíciles.

 

Y por último, me he propuesto firmemente, currarme esto un poco bastante más que hasta ahora. Investigar, analizar y aunar los datos e intentar explicarlo de la forma más fácil posible. Vaya, lo que viene siendo un currarse las entradas un poco. Por mí, y para en un futuro poder estructurarlo y así que sea más fácil de entender todo. Por si me pierdo, encontrarme rápidamente. Porque difícil es un rato y aunque ahora lo tengo claro, la prueba de fuego será, como siempre, la práctica. La que dictaminará si mi hipótesis es cierta o una chochez típica de científica loca.

 

El tiempo dirá.

 

 ¡Aquí os dejo  la presentación-esquema! Frikismo incluido.

 

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2 pensamientos en “Sacando la artillería pesada”

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