Reaprendiendo a jugar: Mi historia I

Vayamos a por la segunda intentona…

Como decía en esta entrada, hace aproximadamente un millón de años, estaba pendiente una entrada donde dijera qué estoy haciendo yo o cómo estoy hincándole al diente a esto de cambiar, que así dicho da un poco de grima.  En su día tenía incluso la estructura de la entrada, así cuadrícualicadita ella, como mi yo más científica. Pero como soy así, he decidido tirar por otro lado y dejar que mi monillo, aka cerebro, se explaye en la dirección que crea más oportuna. Corre, monillo, corre.

Decía yo que estoy plenamente convencida de que cambiar es posible. Si no estáis convencidos, dadme un toque y os inundo con ejemplos a lo largo de la historia de la vida, con sus correspondientes artículos. Si no fuera posible cambiar, ahora todos nostoros seríamos cianobacterias y vivivíramos flotando en los mares y tomando el sol. No es mal plan. Bueno, al menos en teoría (ya escribí sobre esto, en uno de mis entradas frikis, pero tranquilos, ya no hago eso, me estoy reformando. Ejem).

   Si lees esto y te suena a chino lo que te digo, igual esto no es para ti. Mejor para ti. Pero si por el contario sientes dentro de ti una cosa que no sabes bien qué es, te falta energía, sientes que todo el mundo sabe cuál es su cometido y tú no, te cuesta dormir, o tienes cambios bruscos de humor, insomnio, ansiedad, bajones perpetuos, entonces sabes que algo no va como debiera.

No eres feliz y ¡Lo sabes!
No eres feliz y ¡Lo sabes!

 Ayer, quitándole hierro al asunto hice un breve recorrido sobre ese momento en el que yo creo que se empezaron a torcer las cosas para mí. Supongo que si el post se perdió a pesar de haberlo guardado, es una señal de Murphy y que como señal debo interpretarla: no des la paliza y abrevia, joía.

Así que intentaré resumir en un párrafo lo que escribí en varios: el momento en el que se empezó a torcer mi vida de forma clara fue cuando empecé a creerme más lo que venía fuera de mí que lo que venía de mí.

Le di poder a los demás, ya sea por experiencia o por querer encajar, o vete a saber, y en mi afán de seguir el caminito establecido socialmente, me perdí. Seguí el caminito a la perfección, para darme cuenta en algún momento que todo eso que persigue la gente, igual a alguien le sirve, pero a mí, personalmente me parece una mierda muy gorda.

El mismo trabajo, pareja, hijos….uy, me está empezando a dar urticaria.

De repente uno se volvía adulto, responsable, maduro, tenía que espcializarse en algo, encontrar trabajo, pareja, formar una familia y repetir tu día miles de veces, hasta que la parca hiciera la labor humanitaria de librarte de tal horror. Planazo.

Aunque me mola mucho la idea de estabilidad que eso te da y que yo tanto necesito, me doy cuenta de que mi mente es una exploradora nata y que con tal perspectiva no me extraña que le entren los siete males. Cada uno es como es, e ir contranatura tiene pocas probabilidades de éxito.

Yo me he querido adherir a este plan porque creo que a raruna ya voy bien servida y soy raruna pero amorosa, y eso de sentirme arrojada al destierro social como que no se me antojaba divertido. El ego también me jugó una mala pasada: eres lista, los resultados lo demuestran, estatus, money, cresta de la ola, o al menos de la sabiduría universal. Y allí me metí yo de cabeza, porque pasaba por ahí, bendita ignorancia, en un círculo elitista del saber.

Y me di cuenta, amargamente, que no le llego ni a la suela de los zapatos a muchos de los que hay allí. Quizás me falte inteligencia, quizás me falte pasión, quizás tesón o qué sé yo. En una crisis de fe en lo que hacía y el por qué lo hacía, di muchos tumbos, y al final terminé, porque soy de las que lo que empiezo, lo acabo, pero vamos a puntito estuve de mandarlo todo al carajo.

Me alejé de ese mundo y exploré otros terrenos. Me fui a Berlín a conocer otras realidades. Me busqué la vida y cuando me hablaban de ciencia se me abrían las carnes. Quita, bicho. Pero la cabra tira al monte, y me he dado cuenta de que el científico ante todo es alguien que ama el conocimiento y el saber cómo funcionan las cosas. Y que desafía lo establecido. Ahí entré en conflicto con mis propios valores.

Así que regresé al sitio del que he renegado tantos años a encontrar el puntito justo que a mí me mola. Esto de la especialización no es para mí y yo soy más picaflor. Profundizar a saco, sí, pero estudiar toda mi vida la proteína XvkS como que no. De toda la vida de Dios me he puesto a hacer relaciones de lo más bizarras y me doy cuenta de que cuanto más sé, más relaciones chungas puedo hacer. Es un no parar de relacionar cosas. Orgasmos mentales y alegría para mi retorcida alma.

Así que sabiendo que la ciencia me mola, pero que el sistema me da urticaria, pues ahora me busco las habichuelas al margen de la ley. Mi misión ahora mismo es saciar mi curiosidad y no dejo que el dinero o la falta de él me frenen. Así que ahora trabajo por amor al arte en algo que me interesa mucho, con alguien que es un crack. Igual se me pega algo. Además, estoy creando un proyecto de investigación de cero para pedirlo con una empresa. Y me muevo en otros sentidos. De repente parece que haya sacado la caja de donetes porque me salen amigos por todas partes.

Sé que lo que yo quiero hacer no se estila, pero no puedo ni quiero evitarlo. O es eso o es despotricar ad infinitum. Y es cansino. Así que he decidido que si he podido lograr tanto sin estar convencida de lo que hacía, o así con la desapasionada disciplina militar de saber que se hace lo correcto, aunque no se sabe muy bien con qué fin, haciendo lo que me gusta voy a cambiar el mundo. O no. Porque ahora, que estoy empezando a disfrutar de verdad (la libertad, ah, la libertad), me doy cuenta de que el entusiasmo y mi curiosidad infinita están saliendo a flote cuando me estoy despegando de los resultados.

A un niño no puedes ahogarle la curiosidad exigiéndole resultados. A un niño tienes que dejarle que explore.

Si no esperas resultados, no eres esclavo de ellos. No tienes que proteger a tu ego de no ser suficiente bueno, de no estar a la altura, o lo que sea que pienses. Haz lo que elijas con toda tu alma, pero no esperes resultados. Los resultados es una consecuencia natural de  la práctica y si te mola lo que haces, la práctica viene sola. Pero la mayor satisfacción viene de saber que estás haciendo justo lo que tienes que estar haciendo en lugar de preguntarte qué coño haces aquí.

Y esta sensación es fantástica.

Pero igual, a no ser que no sea millonario, la comida cuesta dinero y todo eso. Y ya sabemos que los que pueden dedicarse a la contemplación tradicionalmente han sido de la clase burguesa. Yo no soy burguesa, o de hecho, quizás sí teniendo en cuenta el mundo en el que vivimos. El caso es que tengo suerte y tengo ahorros y tengo la gran capacidad de vivir con muy poquito, porque la inmensa mayoría de mis caprichos son gratis. ¡Ah! Y el volver al nido familiar tras una década independizada ayuda, claro. Aunque por otro lado el choque generacional y otras fricciones familiares le dan un poco de picante al asunto.

Igual la independencia económica y estabilidad en ese sentido es algo a lo que aspiro, y si puede ser antes, mejor que despés, porque el dinero compra tiempo y tiempo es lo que yo más ansío. Cuanto más tiempo, más le podré dedicar a todo eso que me interesa.

Así que al margen de intentar crearme la forma de hacer ciencia a mi manera, con mis limitaciones y con las limitaciones propias del sistema, como eso ya entra dentro de rollo bohemio y soy demasiado práctica para eso, pues lo suyo es conseguirme una fuente de ingresos al margen de esa actividad y que me dé la paz de espíritu y la capacidad de pagar facturas al margen de mi situación. Creo que lo llaman estabilidad. Y si puede ser delegando y automatizando, mejor, que no soy yo muy dada a trabajar porque sí. 🙂

De momento lo dejo aquí. Me ha salido un texto desapasionado y es que hoy siento un poco que me he dejado el corazón en la almohada, o quizás al vomitar mi alma ayer en la entrada perdida, aún no le ha dado tiempo de regenerarse. Os lo habéis perdido porque había detalles truculentos de esos de “oi, oi, oi, vaya con la Mari” a mi más puro estilo.

Y para terminar, decía yo en una entrada que cambiar, ¿para qué?  en mi caso concreto para vivir. Simple y llanamente. Podría haber sido roca, y sin embargo se me ha concedido ser persona durante un breve espacio de tiempo. Si no lo aprovecho, la cola es larga para entrar a esta atracción de feria que llamamos vida.

No quiero morir y darme cuenta de que no he seguido lo que la patatita me dictaba. Y si la cago, con gusto pagaré la factura. Y siempre podré volver a buscarme un minijob de 6 eur la hora.

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11 pensamientos en “Reaprendiendo a jugar: Mi historia I”

  1. Hola R.
    Me he leído todas las entradas de tu blog y hace tiempo que quiero comentarte. Me siento muy identificada contigo
    (aunque somos muy muy diferentes) en lo de la crisis vital, el no saber porqué haces las cosas, replantearte tu vida, introducir cambios, plantearte cómo cambiar. Ya hoy lo has bordado con la descripción del origen de tus problemas. ¡El mío fue el mismo! Renuncié a mí misma por temor a estar loca, a no encajar, por tener que cumplir unas expectativas externas. Ahora estoy tan enredada en la madeja que a ver cómo desfago este entuerto.
    Te sigo en tu proceso.¡Enhorabuena por los avances!

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  2. A riesgo de equivocarme, creo que la inmensa mayoría de las personas que estamos en esta situación es justamente por la misma causa. Cada uno tendrá sus circunstancias personales, mejores o peores, sus traumas y demás, pero el detonante, y así fue en mi caso, fue el dejar de confiar en mí en lo más fundamental que era lo que yo era y creer que lo que te decían era lo que tenía que ser.

    Imagino que a muchos ya les va bien así, y otros, pues se consuelan en grupo. Ya sabes mal de muchos. Pero para otros, esta opción no es válida, sobre todo si ves que hay gente que ha logrado de una forma u otra vivir bajo sus estándares. Viendo eso, es difícil acallar a la jodida voz. 🙂

    Bienvenida y te deseo toda la suerte del mundo. Querer es poder, siempre!

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  3. Es curioso, siguiendo el enlace a tu anterior blog pense.. esto me suena.. y si .. ya te habia leido antes.. creo que llegue buscando referencias sobre la vida en Berlin y me lei alguna que otra entrada.. Me resulta gracioso porque cuando comentabas lo de Berlin es mordor, me acuerdo que pense.. eso ya se lo he “oido” decir a alguien mas.. pues no ..

    En fin, respecto al tema de la estabilidad y de los tipicos pasos a seguir para convertirte en un adulto normal y corriente (adosado con hipoteca, dos hijos y cocker (o el que este de moda en ese momento)) me parece que a muchos nos ha tocado lidiar con ellos, especialmente a las mujeres que parece que si no babeas ante cualquier foto de “niño monisimo” te pasa algo malo, malo… En mi caso, como nunca he sido mucho de disimular y viendo la cara de poker que normalmente suelo poner cuando alguien me pregunta acerca de mi no vida familiar.. he terminado con la triste fama de ser un poco “rancia” por no querer lo que lo demas.. pero vamos que no viene de ahora. Otra cosa con la que me siento relativamente orgullosa es con lo de comprar casa si o si.. Cuando tenia 22 años me compre un piso (medio barato, aunque claro los precios no tenian nada que ver con ahora) y al año, viendo que todo lo que me sobraba del sueldo, se me iba en que si ahora compro un mueble, ahora lijo el parquet… lo vendi isopfactamente y me quede tan ancha.. (claro para el resto de mis congeneres, locura total).. La verdad es que no me preocupa mucho lo que los demas piensen de mi en ese aspecto.. nunca me ha importado.. lo que ha originado que alguna gente se haya hecho una idea de fortaleza y de control absoluto sobre mi vida, que no es real..

    Respecto a lo de dejarte aleccionar por los demas yo pienso que mis agobios vitales son todo cosa mía.. en el pasado hice una serie de elecciones, no importa en que se basaran.. el caso es que es lo que elegi.. y punto.. Ahora quiero otra cosa, pues venga..Lo que he elegido ahora me va a hacer feliz? pues probablemente no.. en que me baso, pues en mi experiencia vital.. se que en un momento del futuro me preguntare porque deje esto para empezar lo otro.. es algo intrinseco en mi.. y no no creo que en esencia podamos cambiar..

    En eso nos diferenciamos, yo no estoy intentando “cambiar”, estoy buscando herramientas para que los vaivenes de la vida (que ocurriran, si o si y algunos seran muy bestias) no me pillen desprevenida.. no voy a echar toda la carne en el asador esperando un nuevo trabajo que me haga feliz.. o unas relaciones que me hagan feliz.. ni estoy buscando estabilidad.. desde mi punto de vista eso no existe..

    Por otro lado, espero que no estes pensando en hacerte coacher…en fin.. besos

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    1. No, no pienso en hacerme coach. No van por ahí los tiros. Van más bien por otras cosas que me interesan (rollo traducción y otras cosas).

      La esencia es intrínseca a nosotros y no puede cambiarse, pero cambiar para adaptarse al entorno o cambiar para que el entorno se adapte a nuestra forma de ser claro que es posible. Si no lo fuera en lugar de haber miles de especies sobre la Tierra, esto sería un páramo yermo.

      Cada uno tiene su ideal de vida. No es cuestión de convencer cuál es la mejor manera. Yo funciono con cierta estabilidad a mi alrededor, aún sabiendo que la estabilidad es una utopía, porque en la vida todo fluye y nada permanece. Pero sabiendo eso, puedo encontrar mis truquis que me funcionen a mí. Tan simple como eso.

      🙂

      Yo tengo 33 años y no me planteo comparame casa. Ni siquiera tengo coche. Con mi bici soy súper feliz. Existiendo el transporte público y el alquiler (y los amigos), para qué quiero tenerlo en propiedad, con todo lo que conlleva de gastos y mantenimiento. Me estresa sólo de pensarlo.

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    2. Fíjate, que me has hecho pensar…imagino que leyéndome uno se pueda imaginar (con el título del blog más) que mi misión es convertirme en coach. Francamente, si lo hiciera me comería los mocos, porque todo aquél que me ha tenido como profesora me ha llamado nazi. Ahora, todos me adoran. Soy dura, cabrona, y no soporto el que pudiendo, no lo da todo. Yo he llegado a irme de clase porque mi alumno de turno se había pasado por el forro lo que le dije en la clase anterior. Le dije, si tú no cumples lo tuyo, yo me voy a sobar, que se está más a gusto. Y eso hice. Se acojonó poco… (más que nada, porque cómo iba a justificar ante su madre, que la clase no se hubiera dado)…no me mola nada perder el tiempo. Si hay que hacer algo se hace, pero hacerlo pa ná, pues no.

      Así que si la forma de hablar te recuerda a los coachs, quizás es porque lo que digo aquí me lo dirijo en primera instancia a mí. En ningún caso pretendo aleccionar o decir cuál es el camino correcto. Yo quiero leerlo y decir, me cago en la puta madre, tiene razón la cabrona esta (siendo la cabrona yo misma, no me queda otra que hacerme caso).

      Me he dado cuenta de que la inmensa mayoría de coachs que hay por ahí, no tienen ni pajolera idea de qué hacer con su vida. Es como si yo ahora mismo me hiciera coach de científicos. Si no lo sé ni yo, ya me dirás de qué ayuda voy a servir. Ahora, si yo he pasado por ello, sé las dificultades y he alcanzado lo que quería, realmente tengo más que compartir que aquél que está en todo el fregado. Igualmente, lo que sirve para uno, no sirve para otro, así que como no encuentres a alguien muy parecido a ti o que ha hecho algo muy parecido a lo que quieres hacer, creo que la ayuda sólo será parcial y que en cualquier caso, ya la tienes en ti, si te escuchas.

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      1. Hola, si.. despues de escribirlo me parecio que quedaba un poco hostil… como si te reprochara algo.. aunque si lo pienso en cierto modo si lo hacía.. y es que llevo como año y medio leyendo literatura positivista del tipo yupi hey! que bonito es todo y si no lo haces es porque no quieres porque todo todito depende de ti.. que al final me produce urticaria maxima cualquier comentario que “yo” interpreto como de la misma escuela, aunque evidentemente haya sido escrito con otra intención.. asique I’m sorry..
        Por otro lado, mientras que para mi los coach vitales no puedo ni quiero tomarmelos en serio.. por las razones que tu aduces.. tendrían que ser los ancianos de las tribu los que asumieran ese papel ( no andamos muy sobrado de ellos ultimamente)… lo que comentas de coach de cientificos, lo suscribiría inmediatamente, es decir mentores, personas que ya han pasado por lo que tu vas a pasar y estan al dia de lo que se necesita… Creo que algunas escuelas y universidades privadas ya hacen uso de ellos pero claro en publicas o en la uned.. ni de lejos.. Hace unas semanas que tuve practicas de laboratorio se me ocurrio preguntarle a uno de mis profesores (que continuamente presume de ser uno de los mejores en su materia) hacia donde debería girar con el trabajo de fin de grado, queria que me aconsejara teniendo en cuenta mi edad y puesto que no tenia una preferencia concreta que me orientara un poco que tiene mas salidas o que aptitudes son mas requeridas… nada… se quedo bizco un momento y me medio balbuceo que lo que yo quisiera, que lo que me gustara.. en fin como si fuera una chica de instituto acneica.. eso me falta por preguntar..
        Bueno, tu ultima entrada me ha gustado mucho.. parece que hay mas gente raruna de lo que yo pensaba!! Tampoco tengo linea de telefono ( funciono con wifi donde la haya), no veo tele.. etcetera y adicción casi total a internet.. cuando aumenta la ansiedad aumenta exponencialmente el tiempo que paso en él, hasta cierto punto parece que alimenta a la bestia.. (no se cambiar el tipo de fuente, pero hazte a la idea de que lo siguiente que escribo esta con una letra muy muy muy pequeña, tanto como mi confianza en conseguirlo)
        Me uno a tu reto!!
        Recomendación de libro, si tienes un rato: El antidoto ( Oliver Burkerman).. ligerito y pone un poco a parir al pensamiento positivo.. facilmente olvidable también.. chao!

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  4. Gracias, pero para eso todavía me queda…de momento a por la base y si el dinero llega, bendito él. De momento tengo para sobrevivir algún tiempo, así que veremos.

    No lo has soñado…es que lo he editado y he decidido publicarlo otro día. Que cuando me pongo no paro y hoy ha sido mi día de productividad blogueril. 🙂 Mejor dosifico.

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  5. Rose, te escribo aquí abajo que no me deja contestar a tu último comentario seguido del tuyo…

    Hostil o no, lo entiendo porque cuando yo leo este tipo de cosas se me abren las carnes. Pero igualmente, mi personalidad es un poco animadora y es mi forma de automotivación, así que si a veces peco de coach-alike es porque mi diálogo interior va un poco en esa línea (y bueno, sería una coach-Hitler-alike como ya comenté). Estoy abierta a críticas y de hecho, a mí ya me chirriaba parte del contenido del blog, porque la parte más auténtica mía e insegura, no la estoy mostrando (en mi antiguo blog era una oda a esa parte mía)…entonces me queda encontrar el equilibrio entre estas dos partes mías y que encima alguien que lo lea saque algo productivo de ello. O no. Porque esta es otra…parece que los blogs por amor al arte son una cosa del pasado. Ahora es todo márqueting, obtener lectores, añadir valor, monetizar, y blah blah. Sólo de pensarlo y se me sube el cortisol. Pero mentiría si dijera que no me gusta que me lean, o que al menos, haya conversación. Como digo, intento encontrar el equilibrio, es pronto para mí y en ello estoy. Qué saldrá de todo esto, no se sabe, pero igualmente, se agradece todo tipo de feedback.

    Con respecto a lo que comentas de buscar asesoramiento en la uni…en realidad, es un tema complejo. Mira, si me preguntaras hace 3 años y pico, si hacer una tesis doctoral en bioquímica, yo te hubiera dicho que huyeras como la peste y te hubiera dado muy buenas razones que siguen siendo vigentes hoy en día. Tres años y pico más tarde, he de reconocer que lo decía por mi propio queme y por mi escala de valores. Vaya, que sólo podría aconsejar a alguien que vea el mundo y quiera hacer las cosas de forma parecida a mí. Que yo no entienda al resto y sus razones, no significa que sus razones sean menos válidas y sus elecciones malas. Serían malas para mí, buenas para ellos. Así que un profesor realmente poco te podrá decir de salidas prácticas si se pasan la vida en el mundo académico, donde la practicidad no es la máxima. Y luego está, que no todo el mundo sirve para asesorar, porque no todo el mundo está al tanto de otras formas de hacer las cosas o d ponerse en el lugar de otro o siquiera saben de otras opciones. Qué consejo te puede dar alguien sobre p.ej. iniciativa empresarial, si toda su vida se la ha pasado en la universidad y tiene un puesto como funcionario y no se ha interesado por ello. Ninguna. Lo puede saber de forma teórica, pero jamía, de la teoría a la práctica hay un abismo.

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