Reaprendiendo a jugar: Mi historia II

Es evidente que lo que contaba en la entrada anterior no es causa única para que uno llegue a un punto de insatisfacción vital en el que incluso la salud se ve afectada. Hacen falta varios factores: características personales, circunstancias, decisiones, etc.

Si bien es cierto que cuanto más sepas las causas que te han llevado al punto en el que estás, mejor vas a entender lo que tienes que hacer para salir e irás más a tiro hecho. Pero tener todo atado y reatado no es condición indispensable para empezar a hacer algo. De hecho si esperas a que se den las condiciones ideales, no vas a empezar nunca.

Mi experiencia hasta ahora es que cuando empiezas a moverte, te llega nueva información que completa lo que ya sabes y eso te lleva a tomar nuevas decisiones acertadas. O al menos a saber por dónde no. Esto es un gran experimento y tienes que estar dispuesto a cagarla.  Además, si la situación en la que te encuentras es un círculo, poco importa por dónde lo rompas. Mientras sientas sincero contigo mismo, todo ayuda.

Entonces, si conocer todas las causas no es condición indispensable, ¿Qué lo es? Bajo mi humilde punto de vista, es ser consciente de todo aquello en nuestra vida que nos provoca rechazo y/o malestar y que sabes que no es como debiera ser. Mirarlo cara a cara puede ser bastante desagradable, más que nada porque nos pone al descubierto una realidad incómoda: que seguramente somos los mayores responsables de nuestra desgracia. Bien por omisión o por hacer lo que no debimos.

La buena noticia es que si somos responsables de nuestras desgracias, también lo somos de poder cambiar eso. Y es que cuando hablo de cambiar, no digo cambiar lo que somos, sino de aceptar lo que somos y cambiar lo que está en nuestras manos cambiar.  Y ahí no hablo de otras cosas sobre las que realmente no tenemos control. Hay mucha gente que se escuda en crisis y en excusas miles para no mover un dedo, cuando realmente antes de verse afectados por estas causas externas, tienen una buena fuente de causas internas que les provocan zancadillas en su propia vida. Y que para echarse a andar tan sólo hay que dar pasos, aunque sean pequeños.

Y como lo único que podemos controlar es aquello sobre lo que tenemos poder y eso es nuestra salud (tanto mental, como física, que por otro lado no van separadas), es nuestra responsabilidad procurarnos ese bienestar. Primero va lo primero, y luego habiendo hecho los deberes, ya llegará el momento de enfrentarse a otras cosas.

 Cuando uno se encuentra en una madeja de difícil solución y ni siquiera sabe cómo ha llegado aquí o cómo va a salir, viene bien alejarse un poco del problema y tomar perspectiva. Eso en parte es lo que estoy haciendo.

Para ello me hice mi propio croquis para que mi monillo no tuviera que pensar mucho. La podéis ver aquí.

En dicho esquema hago una separación de diferentes factores que afectan de forma directa nuestra salud y analicé en qué punto estaba yo.

A saber:

1. FACTORES FÍSICOS: El trío lalala (alimentación, deporte y descanso).

Lo más básico: alimentación, deporte y descanso. ¡Menuda novedad!

Son los más básicos y los que tienen un impacto mayor y más rápido en el cuerpo y nuestra salud general. Son los más básicos y a menudo los que más olvidamos. Muy mal.

Prueba a no dormir bien durante un tiempo y tu humor será de perros, lo verás todo negativo y tu estrés o ansiedad, a su vez, va a retroalimentar este insomnio. Quítate el café, que enmascara tu cansancio, y descubre cuándo tu cuerpo te dice que está cansado. Dale lo que pide y verás que en apenas dos semanas tienes una vitalidad que hace tiempo que no tenías.

La alimentación también es básica. Como dije hace poco, ahora mismo estoy analizando los efectos que tiene a todos los niveles el estrés o su traducción bioquímica en el cuerpo: el cortisol. Cómo provoca que otras hormonas se desbarajusten para intentar compensar ese exceso de cortisol. Todo en busca de la homeostasis, que es el equilibrio. Si hay una pata que cojea, el cuerpo intenta compensar por otro lado para evitar que el chiringuito se venga abajo. Esto de forma continuada no se puede mantener y en un momento dado el cuerpo petará.

Como efectos colaterales al estudio del estrés, me estoy dando cuenta de que estamos intoxicados a varios niveles, pero que gran parte del estrés al que sometemos nuestros cuerpos viene de la basura que les damos para comer. Exceso de azúcar a la larga tendrá el mismo efecto que estar estresado por un trabajo absorbente. Ídem con utilizar muchos productos de cosmética, pesticidas, ciertos alimentos, etc. El estrés, como lo entendemos normalmente, no es la única fuente de estrés para tu cuerpo.

Evitarlo todo es difícil, pero esto es acumulativo. Igual hay cosas que no podemos o queremos evitar. Está bien. Si tu cuerpo, digamos que acepta bien digamos “5 hábitos poco saludables” pues tú escoges los que quieras. Si otra persona puede aceptar 10 porque su genética así lo quiere, podrá llevar una vida menos saludable sin que le pase factura. Si en cambio, eres más sensible al entorno, sabrás que tendrás que cuidarte como lo harías con un niño pequeño: con tus horarios, tu comida sana, dormir a tu hora, etc.

Si a un niño le desbarajustas su ritmo, se pone insoportable. Si estás insoportable, igual es que no estás siendo fiel al ritmo que tu cuerpo te pide y que le va bien. También, si llevas muchos años con un ritmo infernal, acepta que ahora necesitas cuidados de niño.

2. FACTORES EMOCIONALES: trabajo, relaciones, aceptación de nuestra esencia, creencias limitantes, presiones sociales, traumas, etc.

salud-emocional
La clave: untarte aceite y que todo te resbale.

  Opino que muchos de los efectos en el cuerpo o los desbarajustes que he comentado en el punto anterior son disparados por factores emocionales.

En mi caso fue un compendio de cosas, pero comenté en la entrada anterior la más decisiva fue el dejar de confiar en lo que yo soy e intentar amoldarme a un molde que no es para mí. Básicamente le di la espalda a mi esencia por querer conseguir algo externo, sin saber en ese momento que al hacer esto había escrito mi propia sentencia de muerte. Mi frase preferida el año pasado es que no sé quién soy. Qué jodido sentir esto.

Igualmente, uno puede fustigarse o bien decirse: vale, no lo hice bien. Lo hice como pude, la presión era grande, no tenía la seguridad, las condiciones no fueron las mejores, no tuve el apoyo necesario o no tuve la valentía. O no sabía ni lo vi venir. Vale, se dio como se dio y fustigarme encima de todo lo que tengo encima, no va a ayudar. Así que en lugar de fustigarse, es mejor mirar hacia delante.

Hay que ser positivos. Tenemos un montón de información valiosa sobre “cómo no hacer las cosas”. En ciencia decimos que no hay resultados malos, sino resultados que no son los que esperábamos, que es diferente. Los resultados son los que son y lo que de verdad importa es cómo los interpretamos.

¿Cómo vas a interpretar tus fracasos?

Yo he decidido interpretarlos como aquello que seguro que sé que no quiero para mi vida. Y luego viene la injundia del asunto. Vale, sé que es lo que no quiero. Pero, ¿qué es lo que quiero?

Esta parte es la más complicada, sobre todo cuando nos hemos pasado media vida intentando acoplarnos a las expectativas de otros. Se nos ha olvidado. Si además, hemos recibido mensajes subliminales o no tanto de que ser como tú eres no está tan bien, o esas críticas te han afectado más de la cuenta porque hay cierta gente que tiene la sensibilidad en el culo y no se da cuenta del efecto que puede tener en una mente joven, pues igual has renegado de ti mismo. Igual hasta te odias y piensas que es mejor ser “pon lo que tu hayas hecho”. Yo me he hecho la súperfuerte y la súperwoman. Valiente patraña, ni que ser sensible fuera sinónimo de débil.

Además, a veces, estando en esta situación nos da por pensar que todo es una mierda y que lo cambiabas todo. Así, radical y en abstracto. Esto también es efecto del estrés. Seguro que hay un montón de cosas que puedes recuperar de tu vida y simplemente darle esa vuelta de tuerca que haga que funcione para ti.

Esta parte es extensa y aunque hay más cosas que influyen (creencias limitantes, traumas, etc) creo que es básica para devolver el equilibro al cuerpo, y la iré desglosando con lo que voy aprendiendo en sucesivas entradas.

3. MOVIMIENTO VS. ABURRIMIENTO: o cómo encontrar el puntito justo.

stress-boredom

Y por último, el aburrimiento sea mental, físico o emocional también es fuente de estrés. El aburrimiento, en términos energéticos se puede traducir como falta de movimiento. Si el exceso de movimiento es malo, la falta de él también lo es. Yo me he observado en los dos casos y aunque mi talón de Aquiles es el movimiento, curiosamente mi forma de reaccionar y pensar son muy similares en ambas situaciones. Sabiendo las señales, cuando pienso algo determinado, ya me digo, anda mira, me estoy pasando/no estoy llegando.

Nuestra mente y cuerpo funcionan mejor cuando les damos cierta cantidad de trabajo. Los psicólogos llaman a eso el nivel óptimo de excitación. Si no hacemos nada, se nos atrofia el cerebro  y los músculos. Como el cerebro está diseñado para pensar, si no le das carnaca, empezará a pensar en bucle y como le dé por analizar tu vida, te va a dar bien. Te vas a sentir como el culo. Dale un crucigrama, dale un libro, dale algo, por Dios. 😛

stress-and-arousal


  Como veis, son muchas cosas. O pocas. Todo depende.

 Todas están relacionadas y todas tienen efecto cascada en las demás. Para mí, el que tiene el poder más grande de transformación es el segundo punto, porque es mi talón de Aquiles y porque reconozco, que salvo detalles, tengo menos trabajo que hacer en el punto 1. Como moderadamente bien, siempre he hecho deporte, etc. Siempre hay cosas que afinar, pero sé que mi problema viene más por el coco.

  Pero como suele ser lento y requiere mucha autobservación, mientras uno hace su trabajo, lo que yo estoy haciendo es implementar cambios de hábitos pequeños, relacionados con el punto 1 y el punto 3. Tienen efecto casi inmediato y mitigan mucho los efectos nocivos que te provoca el punto dos. Tiendo a acelerarme y no es fácil, pero estoy mejorando mucho. Reconozco las señales y actúo en base a ellas.

Sé que hacerlo todo a la vez es posible y más rápido, pero sé también que eso sólo es posible cuando cambias de forma radical de entorno y muchos de los estresores desaparacen. Rollo clínica de rehabilitación de drogadictos. Ahí no hay fiestas, no están tus colegas, ni hay droga. Le das tiempo a tu cuerpo a desintoxicarte y no tienes los disparadores que te hacen consumir.

Pero cuando las causas o disparadores están por todos lados, a no ser que te vayas a vivir a las Seychelles eso no se va a mantener en el tiempo.

Aprender a vivir con los estresores y dejar que no te afecten, mientras te encaminas a una vida más alineada con tus valores es algo que requiere paciencia y tiempo.

Pero creo que intentarlo merece la pena.

¿Estás dispuesto a hacer el esfuerzo? ¿Cuál de los tres puntos tienes que trabajar más?


Y por último, una reflexión final: hay gente en el mundo que no tiene la suerte que tenemos nosotros. Sus problemas son cosas que nosotros damos por sentados. Está claro que no podemos quitar hierro a lo que nos afecta, pero cuando se nos hace un mundo y no vemos salida, creo que un ejercicio útil sería tomar perspectiva. Si los mayores problemas que tenemos son internos, joder, cómo no vamos a cambiar eso. No nos morimos de hambre, tenemos acceso a agua potable y no nos van apedrear por ser mujeres adúlteras o qué sé yo.

Hay gente que no va a tener la oportunidad que tenemos nostros en toda su vida. Es injusto. No lo merecemos más que ellos. El mundo es injusto. La vida es injusta e igual no podemos hacer nada por ellos, pero desde luego, lo que no ayudará en nada es malgastar nuestra vida y quejarnos mientras no hemos tenido los santos huevos u ovarios de intentarlo. ¿Qué la gente te rechaza? Pues a tomar viento.

Creo que al final todo se resume en afrontar las cosas con valentía y madurez. Pero que madurez no significa ser una persona gris y aburrida. Madurar significa ir a por lo que quieres y pagar el precio correspondiente. Al menos yo lo veo así.

Anuncios

Los comentarios son amor, así que, ¡Ama!... :-) ¡Gracias!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s