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He vuelto

 Y eso sólo puede significar una cosa…

la

invasión

 

MUNDIAL

 

…muajajajajaja…

 

*ejem*. Bueno, mejor no me flipo mucho …que no estoy yo para hacer promesas que no sé si puedo mantener. Pero que le vamos a hacer, soy una flipada de la vida, nací así y espero morir así.

¿Por qué no he escrito en estos meses?

  Lo podría resumir en un: porque no podía con mi vida y menos con internet, que es el caldo de cultivo ideal de trolls y cuñados, pero lo voy a ampliar un poco.

   No he escrito, porque básicamente me he dedicado a la contemplación de la escuela del ombliguerismo del más chungo que existe. Sé que a algunos les causa sarpullidos todo esto, hombre por Dios, conocerse a uno mismo, menuda soplapollez (ponte a currar ya que sino quién me va a pagar mi pensión) como si no nos ducháramos, peináramos o tuviéramos que soportar día sí y día también la sarta de tonterías que radio-cerebro nos manda a cada minuto.

 Ains, hamijos, que no por asisistir a clase se convierte uno en un experto. Hay que currárselo, weisst du?

 Llamadme rara, pero es algo que tenía que hacer y que de hecho ha servido para poner en su sitio muchas cosas. Me comprometo obligo a desmenuzarlo en entradas posteriores, más que nada por si en un futuro llego a esta situación de nuevo, por eso de acelerar el proceso.

  Pero en realidad me estoy haciendo la guay, algo que hago de vez en cuando porque me gusta caer antipática. En realidad, no he escrito porque desde que regresé de Berlín y a pesar de llevar una vida monjil, sana, y nada estresante, yo cada vez tenía menos energía, físicamente iba en declive a una velocidad alarmante y psicológicamente me rallaba por cosas más rebuscadas y odiaba cada vez más a todo el mundo por su estupidez (vale, en lo último sigo trabajando).

 Al final, y vista la imposibilidad de mejorar a pesar de dedicarme prácticamente en exclusiva a ello, tomé LA DECISIÓN. ¿Cuál? Ésta.

   Lo había postpuesto, porque no soy yo muy amiga de las drogas, pero cuando la evidencia es tan abrumadora, incluso a una dura de mollera como yo, no le queda otra que agachar la cabeza y asentir. Lo había intentado todo, y nada había funcionado.

El día D

  Así que un 22 de Marzo de 2016 cualquiera, me planté en la consulta de una psiquiatra. Que me tuvo esperando casi 3 PUTAS horas, probando, sin saberlo ella, mi ya de por sí exigua paciencia, y justo donde más me duele. Con lo que odio perder el tiempo.

  La psiquiatra me dijo algo que me sorprendió: “chica, tú no es que seas más vulnerable al estrés, es que lo que has vivido es MUY estresante, en realidad eres la puta ama y lo sabes” (palabras que igual no son totalmente exactas).

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   Y me quedé en plan joroña. No lo había visto nunca así. Problemas familiares arrastrados de años con mudanza traumática al infierno incluido, hacer y terminar una Tesis Doctoral en condiciones más que precarias (las normales en este país, he de decir, aderezado con particularidades propias), 24 mudanzas en menos de 8 años, vivir en dos países extranjeros, aka “Mordor”, dejar a mi ex-pareja por no tener el chichi pa farolillos, un par de situaciones súper chungas y que me he comido a mi estilo Juan Palomo…en fin, que cuando hacía esos tests de estrés, yo no es que me saliera de la gráfica, es que para estar en ella, tenía que ponerla en escala logarítmica. Como yo soy más de pruebas objetivas, me hice una prueba de estrés en saliva y la pobre daba penita.

  Pero aparte de eso y de compartir experiencias viajeras con la psiquiatra, la mujer, me hizo una receta, así, tó fácil. Y ea, pa casa. En condiciones normales, científica que es una, le hubiera preguntado, oye mi amol,  ¿no habría que hacer unas analíticas completas antes, por eso de descartar otras cosas? Pero entre que yo estaba medio muerta  y que me lió hablando de lo que me gusta, más un cierto miedo a importunar con mis dudas razonables, pues me fui con la receta.

El Antidepresivo

 Al llegar a casa, no lo pude remediar, me puse a buscar en internet el vademecum del recaptador de la serotonina (aka antidepresivo) que me mandó. Cuando leí esto, me quedé de pasta de boniato:

Al inicio del tto. pueden aumentar síntomas de ansiedad (ansiedad paradójica), comenzar con dosis más bajas. Monitorizar al inicio del tto. por riesgo de suicidio en depresión y otras enf.psiquíatricas.

  ¿Menudo nivel, no? ¿Qué será lo próximo? ¿Medicación para diabéticos que te suben el azúcar en sangre? ¿Antidiarreicos que te dan diarrea? Lo de la ansiedad paradójica es muy LOL. Paradójica la leche que tenéis. Y las reacciones adversas son para decir, a mí dos, plis.

 Vamos, que lo veía un poco en plan pócima de Panoramix. Este Ted muestra mis reticiencias más que razonables desde un punto de vista bioquímico, que es el que vale, obvio.

 

Total, que me dije, que no digo que no funcione y no sea necesario en ciertas ocasiones, pero si puedo evitarlo, MEJOR (en realidad dije, NI DE COÑA).  Llevaba meses leyendo y estudiando el sistema endocrino y me olía que ahí había algo, pero en lugar de hacer algo al respecto, iba arrastrando de lista en lista lo siguiente: analíticas completas.

 

Así que, viendo la que me esperaba con la pasti, me dije: ahora o nunca.  Me pasé todo el día siguiente, repasando de nuevo sistema endocrino para unir puntos. Saqué mis folios, mis bolis de colores, mis apuntes, mis libros y mi internete. Me puse a hacer croquis y me puse a hacer un listado exhaustivo de síntomas, por chorrás que pudieran parecer e hice también listado de patologías/síntomas de familiares . Además, en uno de los foros de facebook en los que estoy, pedí información sobre lo que me habían recetado, y respondió mi ángel salvador.

Esta persona, que es estudiante de últimos años de medicina, me recomendó una endocrino actualizada y que pasa consulta online. El mismo viernes santo tuve respuesta. Eso es diligencia. Me mandó unas analíticas que ya quisieran deportistas de élite. He tardado varios meses en hacérmelas todas porque no había sangre pa tanta analítica.

El diagnóstico

Con las analíticas en la mano, donde no había nivel en rango de un montón de cosas, el diagnóstico fue claro: HIPOTIROIDISMO y una ristra enorme de deficiencias nutricionales (anemia, vitamina B12, ácido fólico, vitamina D, etc).

Ná, lo normal en el hipotiroidismo, donde la hormona tiroidea tiene efecto en TODAS las funciones del cuerpo y por supuesto, en la absorción de nutrientes. Y si no absorbes, tampoco puedes funcionar al 100% y al final el cuerpo lo que hace es que disminuye funciones, vamos unos recortes a lo Rojoy en toda regla.  Y se retroalimenta a sí mismo y se convierte en pescadilla que se muerde la cola. Un festival.

   Vamos, que la depresión es lo más suave que te puede pasar. En estadíos avanzados te pueda dar un coma mixodematoso. Eso claro, si antes puedes con algunos de los 300 síntomas que da la enfermedad. De algunos ya me había ido quejando durante mi Tesis, donde me daban chungos raros, pero lo máximo que logré fue: mujer, sal más al cine, disfruta de la vida, no te estreses. Lo único que les faltó decir es, “estoy hasta el higadillo de mujeres histéricas, iros a quejaros a otro lado”.

 A todos esos médicos, amores, hoy me gustaría dedicaros unas palabras de amor y cariño, pero como no me salen, me despido aquí 🙂

P.D. De algo me ha servido tener un doctorado en Bioquímica. Igual el concepto de “ganarse la vida” lo entendí con otra connotación, por eso. 🙂

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Reto Terminar Proyecto

Estoy a punto de tirar una oportunidad por la borda que me ha costado mucho conseguir.

 

Llevo sin trabajo “reglado” desde el 2010. Desde entonces he encadenado algún que otro contrato de dos-tres meses, en los que trabajas 6 (no por gusto, que para rebelde yo, pero al final tuve que pasar por el aro si quería tener el privilegio de pagar por un papelito unos 200 € o lo que costara y el tener el lujo asiático de que a un alemán se le haga el culo pepsicola al oir que eres Dotora). También he trabajado en un minijob de bastante menos de 450 €. Fue mi proyecto de investigación social en Alemania: ¿Cómo se siente siendo un inmigrante de mierda atrapado en el mundo minijob? Pues os lo digo: una auténtica mierda. Aunque los alemanes (los y no LAS) son más buena gente de lo que yo me habría supuesto. Fue una experiencia de lo más interesante y soy consciente, y lo fui siempre, que tenía el privilegio de irme cuando yo quisiera. Cosa que mucha gente no. Un día hablaré sobre el tema de los minijobs y el “milagro alemán” bajo mi humilde y totalmente sesgado punto de vista.

Aparte de esto, y de forma casi continúa, he estado dando clases particulares. Sólo mi mejor amiga sabe que además de inglés para niños-adolescentes, también he estado dando clases de alemán. Mi alemán hace 3 años era nivel: ¿cuál era el artículo de “Nombre”? Y eso que cuando lo dejé, tenía nivel B2 oficial y C1 no ofiicial. Pero es lo que tiene, que si no lo usas, las conexiones sinápticas se desdibujan.

Y me dije, estaría tan guay recuperar una buena parte de me alemán antes de irme a Alemania (a recuperar mi alemán perdido) y así ir recuperando tiempo. Y a ser posible, sin gastarme un duro. O mejor, aprender cobrando, el súmum de la productividad. Total, que puse un anuncio, que por ponerlos no vas a la cárcel y me olvidé del tema. Con tan mala pata, que me llamó un chico que estudiaba Turismo en Málaga pero que vivía y curraba en Sevilla. Y me dije…¡joroña! Y ahora, ¿Qué hago? Como soy así, me dije, bueno, puedo ir, probar y si veo que no puedo servirle de ayuda al chaval y que va a perder el tiempo y el dinero, va y le digo que no puedo darle las clases y ya.

 

[WARNING: Momento abuela cebolleta ON]

Me preparé la clase, me hice una idea de lo que necesitaba el chaval y empezamos a trabajar. Vi que podía hacerlo. Y me tenía que empeñar bastante en casa para dar clases de calidad. Me estructuré las clases “my way” y con una media de 1.5 h de clases semanales el chico pasó de nivel 0 de alemán a aprobar con nota su examen de la uni (en tres meses creo). Además, su profesora, que le pasaba material a distancia y le monitorizaba, le dijo que le gustó mucho la estructura y método que le había proporcionado. Me sentí extrañamente orgullosa de mi misma. Mucho más que cuando leí mi Tesis.

 

Y luego, llegó más gente, entre ellas una chica que estaba haciendo el MIR y que había conocido a un alemán. Se había enamorado y quería irse a alemania con él cuando terminara. Me contactó y me dijo que en un mes y medio quería presentarse al examen oficial del A1. El A1 es fácil, pero para alguien que con sus palabras “no se me dan bien los idiomas” se necesita un tiempo de adaptación. A mí se me dan medianamente bien y recuerdo estar con “wie heisst du?” y todas las combinaciones durante el primer mes. Y aún así, no era infrecuente que a veces pensara…ains…como era “vosotros”?

Que me acojoné ante la petición sería poco. Pero me dije lo mismo que con mi primer alumno…ve, valora la situación y si no puedes, deriva. Y funcionó. No es todo mérito mío, claro, pero me lo curré. Aúne años de aprender idiomas y lo que había aprendido que funcionaba mejor para aprenderlos. E intentaba sacar cuál era la motivación de la persona para aprender el idioma y sacarle jugo por ahí. A esta última alumna no se le daban bien los idiomas (eso es una mentira y se lo demostré), pero es una persona muy comunicativa y si no habla se muere. Lo exploté al máximo. ¿Resultado? Aprobó su examen con máxima nota. Yo me fui a Alemania y ella me contactó. “Oye, que sé que me dijiste que no, pero porfa, porfa, porfa, podemos probar dar clases a distancia y ver si funciona?” Y yo no lo tenía claro. Pero me lió. Me lió y acabé ayudándola a conseguir un B2. Y eso que en un momento le dije que se fuera a una academia, ya estando ella en Alemania. Fue a la supestamente mejor: al Goethe Institüt y casi se me corta las venas. Volvió suplicándome.

Así que, en un año y medio, consiguió su pasaporte al mercado laboral alemán. El primer año ella estaba en España y trabajando de 8-3. Teniendo clases para su Tesis por la tarde. Haciendo guardias (he ido a dar clases al hospital!) y el redoble final de tambores: se quedó embarazada y estando el maromo en alemania lo sacó todo para adelante ella sola. Y luego, ya en alemania, con la niña aprendiendo con ella (y llorando, mamando, gritando, etc, más adelante). Mi alumna fue un ejemplo de que querer es poder y de una fuerza de voluntad impresionante. Nos hicimos amigas y la ayudaba en sus primeros momentos de choque cultural. Y a mí me ayudó a entender que eso de “no sirves para X” como si fuera algo que te dieran al nacer es una falacia. Este sentimiento no lo tuve antes, más que al ir terminando la universidad y en especial durante mi Tesis. “No eres inteligente para esto”, “no sirves para esto”, “No encajas aquí”.

Y con este experimento que más de un filólogo se echaría las manos a la cabeza y me acusaría de intrusismo profesional (y en parte tendrían razón), me di cuenta de que lo único que hace a alguien válido o no para algo es la práctica. Algo que yo sabía ya de sobras por mi larga experiencia en el mundo académico, pero que por alguna razón en los últimos años me dejé convencer de que había una especie de inteligencia innata que te hace ser bueno en algo y que eso no se puede cambiar, y que yo, siendo muy consciente de mis limitaciones, no tenía.

 

[WARNING: Momento  abuela cebolleta OFF]

 


 

Y todo esto para decir que este sentimento de fraude aún me persigue. Y me doy cuenta de que tiene que ver con ese sentimiento tan arraigado mío de no pertenecer.

 

Pero que esa es mi particular lucha personal y no puedo dejar que determine mi vida.

 

Así, que, ante mis más que claras reticencias de terminar el proyecto (que tendría estar escrito ya y del que no tengo apenas 10 líneas escritas) sé que se encuentra un pánico a la soledad. Soledad de hacer un proyecto en una empresa al que no le importas a nadie nada, en el que vas a estar básicamente sola. En una ciudad en la que me he sentido dolorosamente sola. En el que no le importas a nadie y en el que los débiles lazos que te unen a España se rompen irremediablemente, porque la gente no entiende que necesitas contacto humano y que la aclimatación a un sitio nuevo se siente dolorosamente solitario.

El darme cuenta, al leer un libro, que este sentimiento no es nada nuevo para mí. Que es el leit motiv de mi vida. Lo que me impulsa a hacer o no hacer las cosas. Y que no puede ser que una situación familiar de mierda, en que nadie se preocupa más que de uno mismo, en el que la inmadurez y el comportamiento ruin son la norma, afecten mi vida de forma que me la destruya.

 

Necesito salir de este pozo como sea. Me estoy planteando hacer un proyecto grande y absurdo acerca de esta temática tan mía: “La soledad”. Ayer, al leer el libro del que ya os comentaré, me di cuenta. Mi problema base.

Hay mucha gente sola en el mundo. Diría incluso, que la soledad, en gran medida, es la culpable de muchos males de la humanidad. Eso implica la soledad impuesta a personas mayores, a inmigrantes, a mujeres en muchos ámbitos, y aun largo etc.

 

En cuanto al Proyecto, aunque ya estoy incumpliendo un plazo no oficial y me siento como el culo por ello, me doy cuenta de que es mi miedo el que habla y que si no sigo adelante, presentando lo que sea, un churro si es necesario, me sentiré aún peor. E intento pensar en lo bien que me sentía en Sevilla investigando sobre el tema y explorando el ir al laboratorio por amor al arte, a mi rollo, y no para suplir cierta emoción negativa. Y me quedo con eso.

 

Y los próximos 10 días, como si fuera uno de mis entrenamientos de natación de antaño, me propongo terminar el proyecto.

 

Es decir, escribirlo, entregarlo al futurible jefe y dejar los últimos días para repasar y modificar. Eso es una gran tarea, comparable a nadar 5 km diarios cuando no has movido el culo en medio año, o más, y sé lo que me espera. Dolor, cansancio. Pero sé también que es posible, porque no es la primera vez que nado 5 km, y la memoria está allí. Y porque hay mucho trabajo hecho ya aunque esté aún en mi mente.

Pero también sé cómo hacerlo, porque la larga distancia es lo que te enseña: a encontrar técnicas para no pensar en el dolor actual, no pensar en lo que queda, sino en el ahora mismo. En estos 500 metros. Seguir moviéndote, trascender todo eso.

Me hace gracia que Mireia Belmonte dijera no hace mucho que ella en las pruebas largas cantaba. Me reí y pensé en mi “radio” que utilizaba cuando adolescente para nadar porque era aburrido a matar (aunque a mí me gustaba  y me gusta) y de alguna manera me tenía que entretener. Así que me cantaba las canciones que más me gustaban como si fuera una radio.

Más adelante ya no necesitaba eso. Me separaba el entrenamiento en pequeñas unidades de 500 metros, y en unidades más grandes de 1500 metros. Superar cada unidad era un triunfo y la sensación de cumplir te impulsaba a conseguir la siguiente unidad. Estaba totalmente prohibido ir fuerte en los primeros 500 metros, que son los más difíciles, porque estás fría y te cansas rápido porque tu sistema cardiovascular no está acostumbrado aún. Es fácil pasar del “buaaaah, hoy lo peto” a “buah, me quiero morir”. Esa regla es básica. Y otra regla era no pensar en lo que quedaba en la primera mitad del entrenamiento. Otra técnica era que los primeros 1500 metros eran de sondeo. Lento, seguro, agradable. La confianza así aumenta. Luego, empiezas a meterle un poco de caña, pero de forma controlada. En fin, podría seguir y seguir, con todo lo que he aprendido con la larga distancia (nivel amateur) por amor al arte pero de momento lo dejo aquí.

 

Mi compromiso lo hago público, porque es como más funciona (eso o enfrentarme a una doble culpa) y en los próximos 10 días iré actualizando esto con progresos o simplemente lo que se me vaya ocurriendo.

 

 

Mis mantras: “No pienses en eso ahora* y búscatelas para disfrutar el proceso” (*soledad en Berlín, no sé si es lo que quiero hacer, me voy a morir de asco ahí). “Sabes que puedes hacerlo. En plazas más difíciles has toreado” “A mí SÍ me importa y mereces luchar por lo que te importa

 

 

 

Y, así empieza mi reto. Curioso que siempre suelo empezar casi todo los martes (nací un martes, igual es que mi ciclo vital empieza este día).

 

 

 

 

Rape me con amor, ¡sí, sí, yeah, yeah!

Amigos, hoy seré breve (no caerá esa breva).

No sé cómo anda vuestro inglés, pero Rape Me es Viólame en español. Porque es que las tías lo pedimos a gritos. Seremos zorras.

 Ayer andaba yo por esos caminos inexcrutables de internet y llegué por curiosidad, de esa que tengo yo por intentar conocer mejor a las personas que aprecio, a la figura de Kurt Cobain.

Uf, qué perezaaaa, me dije. Mi época punk-grunge-anti-todo-adolescencia-chunga-pa-dentro (vamos que todo era muy de interior, porque yo soy de externalizar poco no vaya a ser que me lleve una somanta hostias)…Nirvana…grunge…adolescente haciéndose el guay.

Buf.

Bueno va, que no se diga…

Pero luego llego a esto, y digo, si es que lo que es bueno, es bueno. Y me digo, venga, vamos allá. Motivación a full. Pero llego a este vídeo, incluso a otro (que no encuentro), y me digo….ufff, esto va a ser difícil.

Pero luego, llego a esto:

Y lo empiezo a ver. Lo empiezo a entender. Vaya, ¿dónde habré visto yo esto antes? Dejadme que piense…

Yo, como persona totalmente ajena a las cosas que ocurren en la actualidad, fui totalmente ajena al boom post-suicidio de Kurt Cobain. Era una niña. Lo típico: sexo, drogas y rock and roll. Un cliché. Un drogadicto, un rebelde, un “añade el prejuicio que más te mole”. Lo bueno de no saber nada, ni de un lado ni del lado de los conspiranoicos, es que te mantienes con una mente más abierta. Ahora, una cosa me quedó claro. Ella fue la culpable. Como Yoko Ono en su día.

He visto la mitad del documental sobre Kurt Cobain que ha salido este año (la mitad, porque sólo he encontrado eso Aquí está el documental entero) y he leído entrevistas y sobre todo lo he visto hablar y oye, que qué queréis que os diga. Me he enamorado. De forma platónica, que es la forma más pura.

Ya es la segunda persona este mes con la que siento una conexión y un entendimiento profundo. Y los dos están muertos. Lo cual, me turba un poco. Hay dos pasajes en esta mitad de documental en la que pegué un brinco. No soy la única que ha hecho eso (inventarse rollos en la adolescencia para crear una ilusión de persona normal y que te dejaran en paz). Wow.

Ahora sólo queda saber cómo canalizar toda esa frustración que desgraciadamente es imposible acallar, porque esa frustración no viene de cosas poco importantes o de imaginaciones mías o nuestras. Ojalá. Provienen de este pestilente mundo o más bien de los pestilentes humanos y sus putas ansias de poder y de machacar al diferente. Pudiendo ser justos, elegimos ser unos putos cabrones de mierda. Y me cabrea, me cabrea, porque podemos hacerlo mejor. Sobre todo tú. Sí, tú. Tienes la capacidad intelectual para ello, pero eliges no hacerlo. Eliges ignorar que tienes unos privilegios que te han sido dados simplemente por nacer de una determinada forma y en un determinado sitio y momento. Intelectualizas los problemas del mundo y de la humanidad, pero ignoras lo que puedes hacer aquí y ahora en tu radio de acción, con la gente que te rodea. Ascazo.

Sí, sí, podría centrarme en lo positivo, en lo bueno que existe ya, aunque para ello igual me tendría que ir a las montañas. Porque desgraciadamente en el día a día, el bombardeo es absolutamente constante. Y oye, soy buena evadiéndome de la realidad. Metiéndome en mis libros y todo eso. Pero lo cierto es que no es suficiente.

Y oye, que me alegro un montón de haber superado mis prejuicios iniciales y haber conocido a este tío. Y qué lástima, realmente. Los que se tendrían que haber pegado un tiro no fue él, sino los carroñeros que siempre pululan alrededor y que intentan descuartizar al más débil para así sentirse mejores. No me explico cómo la gente no puede ver el objeto de esa frustración tan y tan profunda. Y por otro lado, me sentí extrañamente aliviada. No eres la única.

Creo que cualquiera con cierta honestidad y autocrítica me reconocerá que ciertos colectivos no tenemos los mismos derechos que otros. Que tengamos que autoafirmarnos continuamente es muestra más que evidente. La verdad, cansa hasta el infinito y más allá el justificarse:

Sí, es verdad busco maromo porque mi ilusión en la vida es querer y ser querida y crear un microcosmos de igualdad y seguridad donde cada uno pueda desarrollarse como persona, en libertad y a salvo de prejuicios. Sí, es verdad, busco novio, busco intimidad, y sí, me gusta pintarme las uñas, comprarme avalorios, y muero de amor por un par de sandalias.

Pero oye, que leo a Kierkegaard y soy una persona inquieta y curiosa, ¡Ah! ¡E inteligente!

Y que vale, he leído los relatos eróticos de la revista Vale y he esperado cada dos semanas con ansias la Súper Pop, a la vez que me leía la biografía de Adolf Hitler y El Anticristo de Friederich Nietzsche.

 Ains, que me estoy liando. Bueno, si eso me hago un PhD en Biología Molecular e Ingeniería Metabolica que eso siempre da caché e intelectualidad y así me redimo por mis pecados.

¡Qué cansina es la autojustificación!

Y es que estoy un poco hasta el potorro de esas acciones violentas y que pasan por debajo del radar de violencia. O ni eso, que luego te matan y encima te dicen, será tonta, ¡si se veía venir! Y tú sacas espumarrajos por la boca y con ese aire condescendiente y paternalista, del que sabe y siente pena infinita por un ser tan poco evolucionado como tú, te mira y te dice:

¡No exageres! ¡Qué piel más fina!

La piel de tus huevos sí que es fina.

Y que no me voy a extender en obviedades porque entre ayer y hoy ya he derramado suficientes lágrimas, bilis y que siento que ya he realizado mi catarsis semanal. Y que el único recurso que nos queda es el humor. Eso o arrancarnos la piel a tiras y se me antoja doloroso.

Y que igual nada va a cambiar (asúmelo chiquilla, que la estadística no está muy a tu favor), pero que la resignación no cambió de momento nada en este mundo.

Lo que está claro es que la rabia tiene que ser dirigida de alguna manera porque de lo contrario daña a otras personas (y entonces, amigo habrás caído tan bajo como ellos) o a ti misma. Y hombre, ya que te arrojaron a este mundo, sin preguntarte ni nada, pues eso, ya que estás, da un poco de guerra.

Y entre la mitad del documental de Kurt Cobain y el entero de Amy Winehouse (que tendría que ver de nuevo, porque con ese inglés de los suburbios y subtítulos en alemán a veces me perdía detalles), mis conclusiones preliminares  y en constante evolución son:

  • La gente más sensible existe y especialmente los niños no aguantan bien situaciones estresantes: divorcios, infidelidades, mudanzas. Las injusticias hacia seres vivos (incluyendo a los humanos) las toleramos más bien regular. A estos niños a menudo se les trata como eso, niños animales con un intelecto de rata, cuando en realidad pillan las sutilezas humanas mejor que muchos adultos. A estos niños hay que hablarles con sencillez pero no como a estúpidos. Hacerles partícipes, dejar que se expresen. Sobre todo sus miedos, que son muchos y variados. Dejarle espacio, no criticar y reñir con tacto y con razones justificadas. Y sobre todo, cuando hay algún cambio importante en la vida familiar, tratarlo como un ser humano y hablar con él. ¿Habéis visto la película Del Revés? Id a verla. Es genial. Explica muy bien este fenómeno y que explica bien las emociones humans. Sólo que en niños como Kurt o Amy es una respuesta más intensa.

  • Si lo anterior no se da, uno tiende a aislarse y la sensación de alienación que se siente de la raza humana es brutal. Eso es súper peligroso, sobre todo en la adolescencia, cuando sientes y sabes que nadie entiende lo que tú sientes. Tus padres no lo entienden, tu entorno no lo entiende. En realidad sabes que muchas veces ni siquiera hacen el esfuerzo. Los padres se ven sobrepasados, sobre todo si son padres que piensan que educar es como crecer una planta: siembras la semilla, riegas de vez en cuando, ¡Y andando! Igualmente, y para los más comprometidos y responsables, e incluso para los ignorantes pero bien intencionados, admito que no es nada fácil. Hace falta mucha psicología y mano izquierda y por general suele faltar uno o lo otro.

  • Si esa frustración continúa y no encuentras la manera de mitigarla (por lo general sintiéndose parte de algo y sobre todo aceptado) se tiene el peligro de virar hacia la violencia o las drogas. Mala, mala, mala, combinación. Siempre hacia el deporte. Siempre. Y a partir de ahí hacia la expresión de tu ser. Música, activismo, qué sé yo. Pero deporte, mucho, deporte.

  • La gente no te entiende y eso es difícil de llevar. Entonces llega el maromo o maroma de turno, que tiene tantos o más problemas que tú y que como buena persona con problemas, te entiende perfectamente. ¡Por fin! Una persona sana no te entiende (lo que explicas es de ciencia ficción o de tarados mentales) y el insano te mata. ¡Ideal!

    Mi propuesta: mentores con tus rasgos que te enseñen a canalizar esa incomprensión. Nada fácil, porque no es un rasgo que se acepte en la sociedad y que por tanto está estigmatizado y escondido. Necesarios un par de amigos con tu sensibilidad para poder soltar tensión y las parejas lejos, lejos, mientras no logres ciertas técnicas eficientes de auto-regulación. Igual plantearse el desestimar la idea de la pareja en su totalidad, porque una necesidad tan visceral e intensa de querer pertenecer y ser querido por lo que uno es es una bomba de relojería y que incluso la persona más buena puede potencialmente utilizar en tu contra. Pero a los insanos y con problemas parecidos a los tuyos, de pareja NO.

  • Si te dedicas a profesiones expuestas al escrutinio público: haz tu trabajo, exprésate y elige con cuidado quien te representa. Elige, si puedes, a gente leal, gente que sobre todo mire por tu bienestar y no por su bienestar ($$$$$$)  y que van a ser tu escudo protector. Que se encarguen ellos de leer las críticas y filtrar lo que se dice por joder, por dañar gratuitamente. Es tentador responder uno mismo, pero la paz espiritual no se logra así. Que cada uno se pudra en su inmundicia mental sin salpicar. En este caso: ojos que no ven, corazón que no siente. Si no tienes el escudo protector ese mundo va a acabar contigo. No merece la pena.

  • Nadie (y todos) es culpable de un suicidio más que uno mismo. Cierto, en ambos casos hubo muchos responsables, pero en adultos la responsabilidad recae en uno mismo. La puta pena es que no tuvieran vínculos sanos que pudieran ser un ancla de ese barquito en medio de un temporal. Entre los responsables más directos, la familia, como siempre. No se puede uno desentender de los errores cometidos, porque los errores siempre vuelven a cobrarse lo suyo. Acerca de las parejas. ¿Qué esperáis de personas enfermas? Es como pedirle a un ciego que te aterrice un avión en una isla minúscula con niebla. No son malas personas, son enfermos (marido de Amy, mujer de Kurt-Cobain) y no se merecen, ni mucho menos, un linchamiento de tal calibre. Pero claro, una vez que el el público sediento de sangre, empieza a sentirse culpable por lo que han promovido, hay que liberarse de la culpa y cargarle el muerto a otro. Típico.

  • Huye, huye, lejos. O escóndete en la buhardilla y no te muevas. Que las SS están al acecho y hay mucho soplón hijoputa haciéndose el ciudadano respetable. Como te muestres, estás perdida. Vendrán a por ti y no quedarán de ti ni las migajas. Y la gente gritará, agitará los pañuelos y pedirá tu sangre.

  • Si eres mujer eres el comodín del público. Por zorra. Por mojigata. Por tonta. Por lista. Por dócil. Por rebelde. Por arreglarte. Por ser una marimacho. Por calienta braguetas. Por bollera. Por falta de ambición. Por zorra ambiciosa. Y un largo etcétera. Sí, amigas, una mujer te vale tanto para un roto como para un descosido. Así de polifacéticas somos.

Y de momento, aquí lo dejo.

Y os dejo con esta canción que por lo visto no todo el mundo pilló. Hamijos. No está hecha la miel…

Por cierto, desde hoy me declaro oficialmente Feminazi.

Feminazi

Aixxxx, qué liberación, oyes. Desde que con unos 6 años mi tío me pidió a mí, que me dirigiera a la cocina a acercarle algo, mientras miré estupefacta a mi alrededor y vi a seres masculinos más aptos geográficamente hablando para realizar dicho cometido y que amablemente le dijera “tirirí, por aquí se va a Madrid”, que estoy deseando salir del armario, subirme a unas plataformas y a una carroza y salir del puto armario.

 ¡Puto Disney! ¡Putos cuentos! ¡Creastéis una feminazi de la nada! ¡Arderéis en el infierno!

Técnica ACT: Soy un gnomo

¿Os acordáis de esta canción y de sus correspondientes dibujos animados?

¿No? Fuera inmediatamente de aquí. Puaj, juventud ignorante, id a emborracharos con metanol y a bailar una de esas canciones horribles de guarreo pasivo.

Veréis, yo hace una hora era algo así como:

“Esto es una mierda, grrr, mierda, aghgg, odio, destrucción, no quiero escribir, no quiero nadar, no quiero no querer, vale, sé algo productiva o explotarás, no me apetece escribir, odio Berlín, si acabo ahi me quedo calva, odio mi vida, odio a todo el mundo, vale, pues escribe una entrada, que menos da una piedra, vale pero eso es procastinar ¡Y lo sabes!. Pues más vale eso a que llegue las 12 de la noche y no hayas hecho nada, de nada, a parte de meterte cafeína, azúcar y grasas trans además de ponerte en modo abuelo de Heidi y Srta. Rottenmeyer, todo junto”

Sí, tacháááááán…

Mi yo “Crítico-coñazo” ha vuelto…saludémosla con amor…

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¡¡Te queremos, Crítico-Coñazo!!

 Qué pesadita la joía. Me he ido a la terraza con una buen refresco lleno de cafeína, que es buenísima para el estrés y para sentirse bien, aderezada con una buena cantidad de edulcorantes artificiales que no sólo no te dan más hambre, sino que te limpian por dentro. Me he puesto a escribir una entrada, así como muy yo típica, con los colmillos salivándome con mi agudeza crítico-destructiva y me he dicho…ains, qué pereza. Me aburres y hace frío. Y eso sí que no lo aguanto. Anda, vete para dentro que te vas a quedar pajarito.

Y me he acordado de mi primera canción ever en la que interpretaba la canción de Soy un Gnomo ad infinitum, para tortura de mi hermano.

Veréis yo de pequeña era… cómo decirlo. Me pasaba el día cantando y soy muy mala recordando de oídas. Soy más visual. Así que yo cantaba algo así como “Soy un gnooooomo, nananana….Soy un gnoooomoooo ” y así entraba en bucle, y ya sabemos cuál es el concepto del tiempo para un niño.

 El caso es que un día regresé del colegio, dispuesta a escuhar por enésima vez ese cassette de música tan guay que pertenecía a la colección de cuentos y canciones de Soy un gnomo de mi hermano y a la que él no prestaba ni la más mínima ateción y para mi horror….

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¡NOOOOOOOOOOOOOOO!

  El cassette estaba en el suelo y había sido víctima de un descuartizamiento sin piedad. Sus tripas se hallaban desparramadas por toda la superficie y yo sólo acerté a alzar mi mirada hacia el horizonte (todo el horizonte que puede tener el interior de una casa), desplegué un alarido agudo y desgarrador y caí al suelo presa de la desesperación más absoluta. En otras circunstancias hubiera sido una buena actriz.

Mi hermano siempre ha sido el científico-técnico de la familia y nunca ha tenido esa vena artística que yo tenía. Ahí descubrí que, además, no le gustaba nada, NADA, mi forma de expresarme, que era en un 90% a través de una representación musical ya fuera cantada o bailada (era una conocida bailaora flamenca en mi casa). Ahí se truncó mi carrera artística y ahora me veo abocada a una gris existencia de números, moléculas y gente que se abotona mal la camisa que ha encontrado en el fondo de su armario, arrugada y  pasada de moda.

mis moléculas
¡Mis experimeeeeeeentooooos! ¡Mis paaaaaapers! ¡Mi plaaaaaaazaaaaa!

Y diréis, ¿a dónde quieres ir a parar, tú que siempre te vas por peteneras?

PENSAMIENTOS MUSICALES Y TITULAR TUS HISTORIAS

Pues que el otro día estaba yo leyendo una de mis penúltimas adquisiciones (se me va a ir la pasta en libros, una ruina):

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¡Compradme y hacedla rica y que se pueda comprar un buen cubata! Lo necesita…

Enlace afiliados:La trampa de la felicidad: Deja de sufrir, comienza a vivir (Prácticos)

De momento el libro me está molando porque da una estructura a técnicas (algunas) que yo de forma intuitiva he utilizado, sobre todo cuando era más joven, lozoana e infinitmante más sabia. Dicen que la involución no existe, que es un oximoron, pero yo soy la prueba viviente de que sí existe. Y es que la mente, esa perra, si no la dominas, te domina a ti. Y en uno de los capítulos del libro, el autor comentaba un ejercicio que se podía hacer cuando te salían pensamientos recurrentes y digamos, negativos y pesados y que te dejan la moral más baja que el presupuesto de I+D+i de este país. Puedes luchar contra estos pensamientos en plan “hay que ser positivo, blah blah blah” o bien unirte a ellos y pasártelo bien. Yo elijo la segunda, que una buena risa no amarga a nadie.

La técnica que más me gustó fue la de cantar lo que fuera que tu cine-mente esté echando en ese momento.

Ej: “Soy una inútil y no voy a conseguir trabajo en mi vida”

La cosa es utilizar el pensamiento base: “soy una inútil” y ponerte a cantar eso con diferentes ritmos. En el libro se sugiere cantarlo con “Cumpleaños feliz”, “Jinglebells” o lo que se te ocurra…y a mí lo que se me ocurrió, fue, “Soy un gnomo”. Esa canción que creo que ya utilizaba en esa casa de locos mucho antes de saber siquiera que era una técnica psicológica y que cuando he andado hiper estresada en el labo me salía de forma inconsciente.

   Así que hoy cuando ha llegado mi “Yo crítico-coñazo. The comeback“, además de imaginármela como una gran producción musical de Broadway, tan esperada y aclamada ella, pues me he empezado a reír como una psicópata y me he dicho…en realidad, eres bastante ridícula…y claro…de “Soy un gnomo” a “Soy una ridícula” hay un paso. Y he entrado en bucle chorra.

¡Ay, hamijos! El humor chorra, el hacerme la rubia es una de las cosas que más me molan en este podrido e injusto mundo.

Y a la espera de otras producciones musicales de éxito internacional, os dejo que meditéis sobre lo que os he expuesto hoy.

 Que Dios os vendiga.


 Nota mental: tienes que hacer algo para mitigar esa desconexión de la raza humana. Chorras los hay a miles. Chorras inteligentes también. Búscalos, encuéntralos, crea un ejército. Domina el mundo.

 Nota mental 2: ¿Qué le pasó a tu sentido del humor? Tú antes hacías coña de todo. Necesitas un proyecto en el que puedas dar rienda suelta a tu crítico-coñazo y darle un enfoque menos destructivo. Canta, baila, haz coña, haz algo.

Nota mental 3: Qué pesadita eres con querer alcanzar todo para ayer. Pasito de bebé. Uno. Detrás. De. Otro. Copón.

Seguiremos informando…

2. OB Pilar 1: La importancia de dormir para aprender

En la entrada anterior dedicada al descanso, hacía mención acerca de cómo durante el sueño el cuerpo se dedica a detoxificar todo lo que se ha producido durante el día. Por norma general esto implica sustancias que comemos y que tienen que ser detoxificadas por el hígado, así como hormonas que han realizado ya su función y que tienen que ser degradadas y expulsadas por el cuerpo.

Dormir, como creo que dejé claro, es esencial para el buen funcionamiento del cuerpo, para evitar que esas toxinas pululen más tiempo del necesario por las células y provoquen daños irreversibles (mutaciones del ADN que pueden provocar diferentes enfermedades, entre ellas, el cáncer).

Dormir limpia tu cerebro y te hace funcionar de forma más eficiente

Pero dormir es también esencial para el buen funcionamiento del cerebro. El cerebro es el órgano del cuerpo que en relación a su peso, consume más energía para funcionar. Durante el día se producen también toxinas, por el simple hecho de estar despiertos y funcionar.

Cuando dormimos las células del cerebro disminuyen su tamaño, se encogen, con lo cual se incrementa el espacio entre ellas. Así se puede “lavar” mejor, arrastrando las toxinas que están entre estos espacios.

Para hacerlo un poco más gráfico. ¿Alguno habéis estado en la Feria de Sevilla? ¿No? No importa. Cualquier ciudad funciona igual. Durante el día va un porrón de gente, apenas puedes andar por la calle. La gente va tirando sus desperdicios y la cantidad de porquería que se va acumulando, llegada la noche, es bastante importante. ¿Cuándo creéis que el servicio de limpieza limpia las calles de esta ciudad provisional? Efectivamente, por la noche. Aunque haya alguien, la gente que queda no impide el buen funcionamiento de la limpieza. Hay espacio y los camiones y operarios de limpieza pueden circular de forma fluida por la calle y retirar toda la basura. Hasta el día siguiente, donde aparecerán muchas personas y vuelta a empezar. Si la gente no se fuera a dormir, o si la fiesta no parara o se obligara a abandonar el recinto a cierta hora, la porquería se iría acumulando y para una semana que dura la Feria, la cantidad de inmundicia sería insoportable. Si esto durara más, habría problemas de salud pública.

El cerebro hace lo mismo. Durante el día, las células están en todo el medio y dicha limpieza no se puede llevar a cabo. Es necesario que las células se retiren y encojan, como un perrito hecho ovillo cuando duerme, para que se pueda limpiar la porquería.

Si eso no sucede, es decir, sino duermes lo suficiente, estas toxinas harán que no puedas pensar con claridad. A corto plazo hace que no rindas tan bien en el trabajo, que en los exámenes no saques todo tu potencial, etc. A largo plazo, los efectos son mucho más perniciosos: dolores de cabeza, depresión, enfermedades del corazón, ansiedad, diabetes y en definitiva compras tickets de sobra para que la lotería de morir pronto y de forma dolorosa te toque.

Mientras duermes estás aprendiendo

Además, cuando duermes, el cerebro se pone a reorganizar la información que contiene. Elimina la información poco importante, y fortalece esas áreas que necesitas o quieres recordar.

Durante el sueño, el cerebro se dedica a ensayar lo que has estado aprendiendo durante la vigilia. Si has estado estudiando, se dedica a repasar lo que has hecho yendo una y otra vez por los patrones neuronales que se han creado al aprender algo nuevo. Todos sabemos que cuanto más repetimos algo más fácil se torna su realización.

Sería como ese camino intransitado en medio del campo. Todo es vegetación. Pasas por ahí una vez y quitas la maleza para crear un mini camino que haga que el tránsito por ahí sea más fácil. Pero lo cierto, es que cuanto más pases por ahí, más se despejará de vegetación y más claro será ver el camino. Si no lo transitas suficientemente, la vegetación crecerá de nuevo y el camino seguirá sin verse.

Cuando duermes, tienes quien pase por el recién camino y siga acomodándolo, haciéndolo cada vez más transitable. Esto, para que quede claro, está reforzando lo que has aprendido. Es decir, mientras duermes, estás estudiando. Estás siendo productivo. Estás siendo una puta máquina de aprender. Duerme más, estudia menos y mejor.

Además, dormir te ayuda a encontrar soluciones a problemas complejos y para los que aún no tienes una respuesta. Eso ocurre, porque mientras duermes se desactiva la corteza pre-frontal del cerebro y por tanto tu tú consciente. Esto permite que otras áreas del cerebro se comuniquen mejor y de forma más fácil. Esto hace que se pongan sobre la mesa y a debate diferentes posibles soluciones.

Sería algo así como que de día el cerebro más productivo se encuentra al mando. Es el que se encarga de dar órdenes a diestro y siniestro a todo el cuerpo para que todo se mantenga bajo orden. Durante la noche, este jefe descansa y la parte más bohemia y creativa del cerebro funciona.

El jefe se va a dormir y los trabajadores, que de día son simples currantes quedan para debatir. Son los Einstein que habitan en tu cerebro. De día trabajan en una aburrida oficina de patentes y de noche dan rienda suelta a su inteligencia.

  Una charla de intelectuales de diferentes áreas de conocimiento que bajo la luz tenue de una lámpara que cuelga sobre sus cabezas, sus gafas modernito-intelectuales y un montón de humo de sus cigarrillos, exponen las diferentes teorías que tienen y divagan y debaten sobre ellas. Por lo general relacionado sobre algo que ha surgido sobre la jornada laboral. Lo hacen por el simple placer de hacerlo, para ver donde llegan sus delirios de intelectualoides.

A esto se le llama el trabajo difuso. Conectar ideas o pensamientos separados. Para cualquier aprendizaje complejo es necesario. Generalmente como funciona mejor es tras un trabajo intenso y enfocado ya que así le das a tu cerebro material sobre el que realmente quieres aprender o encontrar soluciones. Das una temática a la reunión.

Así que la mejor manera de aprender o encontrar la solución a algo complejo es dedicarse a ello de forma enfocada antes de irse a dormir o de tomarse una siesta.  Por lo visto (y yo lo hacía de pequeña), le puedes decir al cerebro: quiero soñar sobre esto y esto incrementa las probabilidades de darle una temática a ese grupo de personajillos y que efectivamente se dediquen a divagar sobre esto y se incremente de forma drástica tu habilidad de encontrar soluciones a problemas complejos y de entender lo que estás intentando aprender.

A Spaniard naps in Valdeavellano, near Soria.
Foto: Ignacio Pérez Díez/Flickr Vision

Así que, no me seas guarro higiénicamente deficiente y limpia bien tu cerebro. Todos te lo agradeceremos. Y cuéntanos tus ideas geniales tras dicha limpieza. ¡Ah! ¡Y reivindica la siesta! Mira con desdén a quien no la realice y es que la siesta es para los seres superiores.

Fuente: “Learning how to learn”- San Diego University (Curso online gratis en Coursera).

Y ahora, con vuestro permiso, me voy a echar una siesta.

Arte y ciencia

“Art is the queen of all sciences communicating knowledge to all the generations of the world.”

Leonardo da Vinci

El Arte es la Reina de todas las Ciencias y la que comunica el conocimiento a todas las generaciones del mundo.

Amén.

Ya es hora de poner el Arte al servicio de la ciencia, y las emociones al servicio de la razón. Y al contrario. Equilibrio.

 Me tienen más que harta los racionales extremos. Son metódicos, eso bien lo saben los judíos, pero ser metódico no es suficiente.

Ya sé qué quiero ser de mayor: Artista. Artista de la Vida.

 

Y ahora, con vuestro permiso y tras los caprichos de artista trasnochada que me han sido concedidos, es hora de volver al lío. Vida, allá vamos.