Archivo de la etiqueta: Hipotiroidismo

He vuelto

 Y eso sólo puede significar una cosa…

la

invasión

 

MUNDIAL

 

…muajajajajaja…

 

*ejem*. Bueno, mejor no me flipo mucho …que no estoy yo para hacer promesas que no sé si puedo mantener. Pero que le vamos a hacer, soy una flipada de la vida, nací así y espero morir así.

¿Por qué no he escrito en estos meses?

  Lo podría resumir en un: porque no podía con mi vida y menos con internet, que es el caldo de cultivo ideal de trolls y cuñados, pero lo voy a ampliar un poco.

   No he escrito, porque básicamente me he dedicado a la contemplación de la escuela del ombliguerismo del más chungo que existe. Sé que a algunos les causa sarpullidos todo esto, hombre por Dios, conocerse a uno mismo, menuda soplapollez (ponte a currar ya que sino quién me va a pagar mi pensión) como si no nos ducháramos, peináramos o tuviéramos que soportar día sí y día también la sarta de tonterías que radio-cerebro nos manda a cada minuto.

 Ains, hamijos, que no por asisistir a clase se convierte uno en un experto. Hay que currárselo, weisst du?

 Llamadme rara, pero es algo que tenía que hacer y que de hecho ha servido para poner en su sitio muchas cosas. Me comprometo obligo a desmenuzarlo en entradas posteriores, más que nada por si en un futuro llego a esta situación de nuevo, por eso de acelerar el proceso.

  Pero en realidad me estoy haciendo la guay, algo que hago de vez en cuando porque me gusta caer antipática. En realidad, no he escrito porque desde que regresé de Berlín y a pesar de llevar una vida monjil, sana, y nada estresante, yo cada vez tenía menos energía, físicamente iba en declive a una velocidad alarmante y psicológicamente me rallaba por cosas más rebuscadas y odiaba cada vez más a todo el mundo por su estupidez (vale, en lo último sigo trabajando).

 Al final, y vista la imposibilidad de mejorar a pesar de dedicarme prácticamente en exclusiva a ello, tomé LA DECISIÓN. ¿Cuál? Ésta.

   Lo había postpuesto, porque no soy yo muy amiga de las drogas, pero cuando la evidencia es tan abrumadora, incluso a una dura de mollera como yo, no le queda otra que agachar la cabeza y asentir. Lo había intentado todo, y nada había funcionado.

El día D

  Así que un 22 de Marzo de 2016 cualquiera, me planté en la consulta de una psiquiatra. Que me tuvo esperando casi 3 PUTAS horas, probando, sin saberlo ella, mi ya de por sí exigua paciencia, y justo donde más me duele. Con lo que odio perder el tiempo.

  La psiquiatra me dijo algo que me sorprendió: “chica, tú no es que seas más vulnerable al estrés, es que lo que has vivido es MUY estresante, en realidad eres la puta ama y lo sabes” (palabras que igual no son totalmente exactas).

49369025

   Y me quedé en plan joroña. No lo había visto nunca así. Problemas familiares arrastrados de años con mudanza traumática al infierno incluido, hacer y terminar una Tesis Doctoral en condiciones más que precarias (las normales en este país, he de decir, aderezado con particularidades propias), 24 mudanzas en menos de 8 años, vivir en dos países extranjeros, aka “Mordor”, dejar a mi ex-pareja por no tener el chichi pa farolillos, un par de situaciones súper chungas y que me he comido a mi estilo Juan Palomo…en fin, que cuando hacía esos tests de estrés, yo no es que me saliera de la gráfica, es que para estar en ella, tenía que ponerla en escala logarítmica. Como yo soy más de pruebas objetivas, me hice una prueba de estrés en saliva y la pobre daba penita.

  Pero aparte de eso y de compartir experiencias viajeras con la psiquiatra, la mujer, me hizo una receta, así, tó fácil. Y ea, pa casa. En condiciones normales, científica que es una, le hubiera preguntado, oye mi amol,  ¿no habría que hacer unas analíticas completas antes, por eso de descartar otras cosas? Pero entre que yo estaba medio muerta  y que me lió hablando de lo que me gusta, más un cierto miedo a importunar con mis dudas razonables, pues me fui con la receta.

El Antidepresivo

 Al llegar a casa, no lo pude remediar, me puse a buscar en internet el vademecum del recaptador de la serotonina (aka antidepresivo) que me mandó. Cuando leí esto, me quedé de pasta de boniato:

Al inicio del tto. pueden aumentar síntomas de ansiedad (ansiedad paradójica), comenzar con dosis más bajas. Monitorizar al inicio del tto. por riesgo de suicidio en depresión y otras enf.psiquíatricas.

  ¿Menudo nivel, no? ¿Qué será lo próximo? ¿Medicación para diabéticos que te suben el azúcar en sangre? ¿Antidiarreicos que te dan diarrea? Lo de la ansiedad paradójica es muy LOL. Paradójica la leche que tenéis. Y las reacciones adversas son para decir, a mí dos, plis.

 Vamos, que lo veía un poco en plan pócima de Panoramix. Este Ted muestra mis reticiencias más que razonables desde un punto de vista bioquímico, que es el que vale, obvio.

 

Total, que me dije, que no digo que no funcione y no sea necesario en ciertas ocasiones, pero si puedo evitarlo, MEJOR (en realidad dije, NI DE COÑA).  Llevaba meses leyendo y estudiando el sistema endocrino y me olía que ahí había algo, pero en lugar de hacer algo al respecto, iba arrastrando de lista en lista lo siguiente: analíticas completas.

 

Así que, viendo la que me esperaba con la pasti, me dije: ahora o nunca.  Me pasé todo el día siguiente, repasando de nuevo sistema endocrino para unir puntos. Saqué mis folios, mis bolis de colores, mis apuntes, mis libros y mi internete. Me puse a hacer croquis y me puse a hacer un listado exhaustivo de síntomas, por chorrás que pudieran parecer e hice también listado de patologías/síntomas de familiares . Además, en uno de los foros de facebook en los que estoy, pedí información sobre lo que me habían recetado, y respondió mi ángel salvador.

Esta persona, que es estudiante de últimos años de medicina, me recomendó una endocrino actualizada y que pasa consulta online. El mismo viernes santo tuve respuesta. Eso es diligencia. Me mandó unas analíticas que ya quisieran deportistas de élite. He tardado varios meses en hacérmelas todas porque no había sangre pa tanta analítica.

El diagnóstico

Con las analíticas en la mano, donde no había nivel en rango de un montón de cosas, el diagnóstico fue claro: HIPOTIROIDISMO y una ristra enorme de deficiencias nutricionales (anemia, vitamina B12, ácido fólico, vitamina D, etc).

Ná, lo normal en el hipotiroidismo, donde la hormona tiroidea tiene efecto en TODAS las funciones del cuerpo y por supuesto, en la absorción de nutrientes. Y si no absorbes, tampoco puedes funcionar al 100% y al final el cuerpo lo que hace es que disminuye funciones, vamos unos recortes a lo Rojoy en toda regla.  Y se retroalimenta a sí mismo y se convierte en pescadilla que se muerde la cola. Un festival.

   Vamos, que la depresión es lo más suave que te puede pasar. En estadíos avanzados te pueda dar un coma mixodematoso. Eso claro, si antes puedes con algunos de los 300 síntomas que da la enfermedad. De algunos ya me había ido quejando durante mi Tesis, donde me daban chungos raros, pero lo máximo que logré fue: mujer, sal más al cine, disfruta de la vida, no te estreses. Lo único que les faltó decir es, “estoy hasta el higadillo de mujeres histéricas, iros a quejaros a otro lado”.

 A todos esos médicos, amores, hoy me gustaría dedicaros unas palabras de amor y cariño, pero como no me salen, me despido aquí 🙂

P.D. De algo me ha servido tener un doctorado en Bioquímica. Igual el concepto de “ganarse la vida” lo entendí con otra connotación, por eso. 🙂

Anuncios